sábado, 25 de julio de 2015

De mi 2* libro: La Chispa Divina: EN PANTA TA ONTA


De mi 2* libro: La Chispa Divina

A Elizabeth le encantaba influir en la imaginación de los hombres. 
Se exigía a sí misma ser la provocación al pecado de muchos y jugar con las debilidades y deseos de aquellos, que en ningún sueño la alcanzarían.
Vivía en el círculo vicioso de la apariencia. Enjaulada por los comentarios
de la gente. Para ella el mundo debía girar a su alrededor. Las palabras que muchas veces la herían, también incrementaban su ego día tras día. Estaba tan contaminada por la atmósfera que jamás tenía tiempo para sí misma y reflexionar, hacerse preguntas y ver florecer su espíritu. Encontraba en muchos hombres momentos de calor, pero con ninguno conoció el arte del amor. En cambio, Ailén era tan humana. Sin importar de que cuarto eran las sábanas que la enredaban. Su ego no era tan grande como para querer cambiar el mundo. Solo vivía una vida sencilla basada en sus experiencias. Se hundía en la eterna trasformación del universo y fluía con los constantes cambios. Sus sueños se expresaban en el sencillo deseo de cumplir su propósito. Entendía que era creadora de todo lo que la rodeaba como las relaciones que atraía a su vida y las situaciones que afrontaba. Jamás miraba a personas como
Elizabeth de manera diferente, entendía que ella era su espejo, puesto por ella misma en el mundo, con el fin de enseñarle algo que aún no comprendía.

Elizabeth no conocía su lado oscuro, pero actuaba desaforadamente sin un rumbo, acaparando atención y siendo aparentemente feliz pero vacía. Trasmitiendo al mundo ese infeliz ruido que opacaba sus propios pensamientos. Atrayendo a su vida todo lo que le diera la Razón de lo
miserable que era la vida y su negación a la existencia de un Dios.

Ailén consciente de su lado oscuro, era una mujer completa. No necesitaba llamar la atención de nadie, sabía dar plenamente cada paso en su vida, aun cuando cometía errores o lo que muchos llamarían pecados, no los veía como el fin del mundo, sino como un medio de aprendizaje. Todo en su vida tenía un motivo de ser. Sabía sobre la abundancia del universo y que para bien o para mal, siempre tendría la Razón. Tenía el alma despierta y sin juicios; admitía la existencia
de algo superior que estaba a su Disposición. Sentía en su interior ser parte de ese "algo".

EN PANTA TA ONTA...Lo uno es en todo y el todo es en lo uno

Mauricio Monsalve Zyos

sábado, 18 de julio de 2015

De mi libro: Los ojos del alma ¿Estamos ciegos?



De mi libro: Los ojos del alma

Un invidente paso por detrás, tocando el muro en el que ella estaba sentada, este se movió por su lado izquierdo y se sentó junto a ella.

Estaba algo apurada y el tiempo parecía no correr. Los minutos, como lo conocemos, se extendían. En ese extraño momento se queda contemplando lo casual, mientras este se transformó en algo más. 

Las personas que pasaban comenzaron a verse muy lentas y lograba percibir las emociones que estos llevaban. Tantos mundos frente a ella despertaron su curiosidad, y se percató de la sonrisa que tenía el invidente.

De repente pensó: "Quizás estoy más ciega que él".

El personaje le recordó algo... Carpe Diem, se decía así misma.
Dejo de apresurarse y de enfocarse tanto en lo que vendría, todo a su alrededor se contuvo.Soñó despierta con quien le concedió una visión diferente del mundo y se estremeció al pensar en verlo en medio de la gente, que quizás algo sobrenatural la había puesto ahí para conectar dos universos diferentes y hacer colapsar el destino para enseñarle, que como el invidente, tenía que pararse un segundo a contemplar y aprender, como todo cambia según la perspectiva con que se mire. 

Mauricio Zyos

Bienvenidos!

De mi libro: Los ojos del alma /Fragmento: Panta Rhei



Ya lo sabía, esa mirada lo cambiaría todo. 
¿Quién puede explicar lo que es despertar junto a ella? Si me quema por completo
y me vuelve a hacer quien soy. Desearía verla eternamente todas las mañanas caminando frente a mi cama, mientras despierto y ella se dirige a observar el sol.
Diosa, si supieras lo que en mi causas. Haces magia
cuando tocas tu cuerpo y como expresas ese poder de dominar al mundo.

¿En qué me he metido esta vez? Tengo las llaves del cielo en mis manos y jamás pensé que fuera tan difícil usarlas. Y es que no sé, si debo seguirte observando o ir a ti.
Transformamos el mundo con nuestros sueños y tu forma de hacernos volar.

¿Por qué me sucedió esto? Dios mío, soy el hombre más afortunado del mundo y no encuentro mejores palabras que estas. Sé que no es lo que la gente llama amor,
después de tantos infiernos, cualquiera podría dejar de considerar tu existencia y haberse entregado a la locura. Pero esto es un milagro... si un milagro, como aquellos sueños de los que no quieres despertar.

Hipnotiza tu manera de sonreír, y es que estás hecha en el cuadro perfecto. Eres inspiración con tu carácter y ese apoyo incondicional. Has liberado lo mejor en mí y te doy gracias por traer tu esencia a mi vida. Soy tan limitado que jamás me hubiera entrado en la mente una idea como tú. Pero llegaste en el momento perfecto y de la manera más ilógica, como todo lo inexplicable...

Mauricio Zyos