domingo, 9 de octubre de 2016

Fragmento De mi libro: Los ojos del alma / Belleza

Fragmento

Siento que estoy enamorado... Si, enamorado de cierta entidad que habita en muchas formas. Vaya manera de asesinato silencioso, me mantiene atento a ella todo el tiempo. Viene y va. Creadora de la seducción más pura, un arma usada para abrirse paso ante cualquier obstáculo. Belleza, has jugado tanto y aún no te cansas de crear y destruir todo a tu paso. Le diste forma al arte y transformaste las vibraciones en sonidos, sonidos que inspiran y que matan.

Y aquí me tienes nuevamente, ante una más de tus representaciones. Tengo tu cuerpo frente al mío. Te veo más imperfecta y con un deseo letal que nos consume. Yo que nunca te sentí parte de mí, solo puedo admirar lo que haces. Las líneas que forman tus ojos, me cuentan historias de tantas vidas. Son como perderse en la nada. Tu silencio, el que por tanto tiempo me ha enseñado a conocerte, hoy sigue intacto. Cómo explicarlo, es un juego de dos, causa y efecto. Es encontrar el Todo y saber que pronto te iras de ahí. Por más que huyamos el uno del otro, siempre nos encontramos, cuando ves que me voy perdiendo con tu mayor enemiga… Soledad. Ambas juegan con las conciencias que una vez fueron una sola. Es su venganza contra nosotros por crear un pensamiento que nos separó.
Me llamas con tus labios, y nuestras manos tocan la ilusión. Te vuelves materia por un momento. Nuestras prendas van cayendo y sin mirar donde estamos, sentimos que debemos hacer. Teníamos tanta sed, y comenzaste a llover, de tantas formas. Algunas gotas cayeron sobre los hoyuelos en tu espalda, tuve que nadar hasta tu cuello. Nuestros corazones no paraban, no había magia que pudiera crear más locura, mis manos agarrando tus pechos. La alquimia consistía en convertir todo instante en oro, los incrédulos pensaron que eran los objetos y las formas. Juntos aprendimos que no había nada en el universo que demostrara de manera más contundente que el tiempo no existía, cuando dos entidades tras combinarse unos minutos, regresan a ser lo que realmente eran. Y así desaparecía toda existencia, en un abrir y cerrar de ojos.

Sé, que en algún momento, nos volveremos a encontrar.

lunes, 1 de febrero de 2016

Fragmento de mi libro: Los ojos del alma / De Kind para Hope:



De mi libro: Los ojos del alma




De Kind para Hope:




No sé cómo se le puede llamar a esto pero soy consciente

del momento en que nació. Tú estabas entre esas personas que

no conocía, y desde que te vi no pude dejar de fijarme en cada movimiento que hacías. Cada actividad que planteaban mis amigos dejaron de ser relevantes, sólo puedo decir que me hacían sentir de alguna forma alegre. Me percate de lo innecesario que fue decir algo o presentarnos. Inventamos un lenguaje sencillo con nuestras miradas.




Fui buscando poco a poco un espacio para acercarme, hasta que estuviste sentada en aquel lugar con tus amigas y ese tipo raro que no paraba de hacer algo que llamará tu atención.

Yo lo ignore, pero jamás deje de estar presente a lo que pasara con tus ojos. Y es difícil para cualquier hombre, por más confianza que tenga en sí mismo, no sentirse nervioso ante lo que representas y lo que hablaban todos de ti. Nadie se percató

del puente que creamos, un misterio que aún resuelvo cada mañana.




Se hacía de noche y por fin sucedió, ese bendito espacio en el que nos dejaron a solas, mi cuerpo actuó acercándome al tuyo.

Observe tus labios y dije algo como... Dios, me haces temblar de solo mirarte. Y entre más me consumía ese momento, todo se volvía claro y tu sonrisa fue el golpe final.

Suavemente susurraste: yo me siento igual...




Mauricio Zyos